Un perro gordo, ¿qué problemas puede tener?

Al igual que les ocurre a las personas, la salud de los perros con sobrepeso puede resentirse y cada propietario debe ser consciente de ello. Son varias las patologías que se asocian a la obesidad y tenemos que saber los problemas a los que podemos exponer a nuestros amigos si no tenemos cuidado con su condición corporal.

A continuación  te detallamos  cuáles son los problemas más comunes que la obesidad acarrea a los perros:

  1. Diabetes Mellitus. Es una de las complicaciones más habituales que la obesidad conlleva. En los perros con sobrepeso, el aumento del nivel de glucosa en sangre provoca un incremento en la secreción de insulina. Pero llega un punto en el que las necesidades de insulina son mayores que la capacidad del cuerpo para producirla y es en ese momento cuando se instaura la diabetes mellitus.
  2. Problemas osteoarticulares. Aproximadamente el 25 % de los perros gordos desarrollan complicaciones articulares graves. Los huesos, las articulaciones, los músculos, tendones asociados y ligamentos trabajan juntos para dar al perro un movimiento suave y una biomecánica adecuada. Esta situación ideal se ve alterada cuando aparece el sobrepeso, pues habrá cambios articulares asociados, alteración en la marcha, artrosis o agravamiento de patologías ya existentes.
    Los ligamentos también sufren y uno de ellos, el ligamento cruzado anterior de la rodilla,  es muy propenso a roturas parciales o totales, sobre todo en animales que sufren un exceso de peso. Si se rompe, la rodilla resultará en una articulación inestable que requerirá de una solución quirúrgica.
    Ciertas razas de perros, como los Teckel, son propensas a padecer hernias de disco intervertebral, debido a su conformación y a una espalda tan larga. Llevar peso extra aumenta la probabilidad de desarrollar esta condición, al igual que sucede con otras razas que sufren de columnas vertebrales inestables como es el caso del Bulldog Francés.
  3. Enfermedades cardiacas y aumento de la presión arterial. Al igual que en las personas con sobrepeso,  los perros obesos tienden a tener presión arterial alta (hipertensión). El corazón tendrá una mayor carga de trabajo y esto puede conducir a una insuficiencia cardíaca congestiva.
  4. Dificultades respiratorias. En los perros gordos los pulmones no pueden funcionar correctamente. La grasa adicional impide su adecuada expansión durante la inspiración, porque empuja contra el diafragma y reduce el espacio de la cavidad torácica. Al mismo tiempo, el aumento de la cantidad de tejido supone una mayor demanda sobre los pulmones para suministrar oxígeno. Estos cambios son especialmente graves en los perros que ya sufren de alguna enfermedad respiratoria.
  5. Intolerancia al ejercicio. Los perros con sobrepeso tienen menos resistencia al ejercicio. El peso “extra” supone un trabajo cardiaco, respiratorio y esfuerzo físico adicionales.
  6. Intolerancia al calor. La grasa es un excelente aislante, eso en invierno no es un problema, pero en verano puede ser peligroso debido a la incapacidad de regular la temperatura corporal, con lo cual los perros obesos presentan una mayor tendencia a sufrir peligrosos golpes de calor.
  7. Disminución de la función hepática. El hígado almacena la grasa. Cuando un perro tiene sobrepeso se acumula una mayor cantidad pudiendo llegar a límites patológicos. Esto puede resultar en una lipidosis hepática dando lugar a una disfunción del hígado.
  8. Aumento del riesgo quirúrgico y anestésico. En el caso de precisar una cirugía, ésta será más complicada debido al exceso de grasa, que hará más difícil el acceso a los órganos. También hay que tener en cuenta los efectos de la obesidad sobre corazón, pulmones y función hepática que hemos detallado anteriormente y, además, que muchos de los anestésicos y sedantes utilizados hoy en día son absorbidos por la grasa, por lo que un animal con sobrepeso tarda más en recuperarse de una anestesia.
  9. Problemas reproductivos. Las perras obesas suelen presentar problemas a la hora del parto y, es frecuente, la necesidad de la asistencia veterinaria o cesárea en estos casos.
  10. Trastornos digestivos. El estreñimiento, gas intestinal o flatulencia acompañan habitualmente al sobrepeso.

Debemos tomar conciencia de la importancia de mantener a nuestros animales en un peso óptimo porque, como hemos visto, la obesidad conlleva una importante disminución en su calidad de vida afectando a su salud,  rutina y actividad diaria e incluso a su longevidad.

 

 

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