¿Qué es el adiestramiento canino con “clicker”?

Seguramente en más de una ocasión hemos oído hablar de diferentes técnicas de adiestramiento. Entre ellas está el adiestramiento con clicker ¿En qué consiste exactamente? En esta entrada os lo explicaremos sencillamente.

El adiestramiento con clicker es un método de entrenamiento para perros basado en la modificación de conducta,  que se lleva a cabo marcando y recompensando los comportamientos deseados.

El clicker es un dispositivo mecánico que hace click. Con este ruido indicaremos a nuestro perro qué comportamiento deseamos y consideramos como bueno.  Esta forma clara de comunicación, junto con el refuerzo positivo, que suele ser una golosina, es una manera eficaz, segura y humana para enseñar a cualquier animal cualquier comportamiento que es físicamente y mentalmente capaz de hacer, y de una manera  agradable para él.

Por tanto, el perro repetirá intencionadamente una acción con el fin de ganar un premio. En este caso, nuestro perro se comporta con un propósito, no por un hábito, y tratará de aprender nuevos comportamientos o “trucos” con un fin: recibir la recompensa.

Los perros recuerdan estos comportamientos incluso años más tarde, ya que eran conscientes de ellos por haberlos aprendido, en lugar de adquirirlos sin conciencia. Además, el adiestramiento con clicker les ayuda a desarrollar su confianza, pues ellos saben que tienen el control sobre las consecuencias de sus acciones.

Un click es muy poderoso como información, ya que no es un sonido que el animal oiga en otras circunstancias. Para el perro, esto significa una sola cosa: “una recompensa viene a causa de lo que hice cuando escuché el click”. Este click ha de ser producido de forma instantánea y en el momento exacto de que  el comportamiento que queramos se produzca.

A diferencia de nuestras voces, que pueden decir la misma palabra de diferentes maneras, y así expresar diferentes emociones o significados, el chasquido suena igual cada vez que se escucha; su significado no varía nunca. El significado del click, por tanto, siempre es claro. Siempre se dirige al animal, y siempre es una buena noticia.

El entrenador  o nosotros hacemos click en el momento en que el comportamiento se produce: el perro se sienta, se tumba, obedece una orden…. Después “cargamos el clicker” con algo que le gusta a nuestro amigo, por lo general, un trozo de comida, y se lo damos. Muy pronto (a veces en dos o tres clicks), asociará el sonido del click con algo que le gusta: la recompensa. Ya que desea repetir esa experiencia placentera, repetirá la acción que estaba haciendo cuando oyó el click.

Cualquier comportamiento puede ser entrenado con cualquier animal siguiendo estos tres sencillos pasos:

 

  1. Obtener el comportamiento.
  2. Marcar el comportamiento (click)
  3. Reforzar el comportamiento (recompensa)

 

Para enseñar al animal el nombre de la conducta a aprender, diremos la señal antes de que el animal haga lo que le pedimos. Después de varias repeticiones, el entrenador comienza a hacer click y recompensa cuando el animal hace el comportamiento, pero sólo después de que se da la señal.

Una vez que una conducta se aprende, no es necesario continuar siempre con el clicker. El mantenimiento del comportamiento lo haremos reemplazándolo con premios o alabanzas. Paulatinamente dejaremos los premios y los reemplazaremos con buenas palabras o recompensa verbal y los guardaremos junto con el clicker para cuando queramos enseñarle algo nuevo.

Las relaciones con los perros son más fuertes y agradables cuando se centran en lo positivo en lugar de lo negativo. La diferencia en la actitud y el entusiasmo entre un animal que trabaja para ganar recompensas es enorme, y para nosotros también es muy gratificante ver cómo nuestro perro aprende feliz.

 

 

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