5 puntos a seguir si tu perro te gruñe

Muchos propietarios se encuentran con la incómoda situación de que su perro les gruñe, si esto te ocurre, no desesperes. Entender por qué lo hace es tener ganada la mayor parte de la batalla.

Los gruñidos son un medio de comunicación para un perro, algo que los propietarios deben saber valorar en su justa medida. Por supuesto, no queremos que nuestro perro nos gruña a nosotros, pero tampoco queremos que no exprese que algo le haga sentirse incómodo; eso es información muy importante en una relación exitosa canina-humana.

Debemos subrayar que la combinación juego-gruñidos es perfectamente aceptable, por lo que no hay necesidad de modificar este comportamiento que expresa excitación y alegría.

Por tanto, ¿qué podemos hacer en el caso de que nuestro perro nos gruña y sea este un comportamiento a corregir? Tener en cuenta estos 5 puntos será de gran ayuda.

  1. Detengamos lo que estemos haciendo. Si el umbral de gruñido  de nuestro perro está cerca de su umbral de mordida, debemos detener lo que estemos haciendo y apartarnos de él. En el caso de que el gruñido no signifique una mordedura inminente, nos detendremos, pero nos quedaremos donde estemos. Esperaremos a que se relaje, y, a continuación, nos alejaremos, con lo cual estamos reforzando el comportamiento de relax en lugar del gruñido.
  2. Analicemos la situación. ¿Qué provocó su reacción? ¿Un susto? ¿El sujetarlo? ¿Un contacto visual directo? ¿Obligándole a hacer algo? Analizando su comportamiento y las circunstancias podremos saber qué le ha molestado y cuál es la posible causa de los gruñidos.
  3. Logremos nuestro objetivo mediante la reeducación. Ya sabemos qué es lo que ha provocado la reacción indeseada en nuestro perro. Sin provocarla, debemos conseguir que se vea de nuevo en la situación o circunstancia  Si tiende a repetir el gruñido, desviaremos su atención hacia otra cosa. Una vez que esté en  situación de relax, se le premiará, e intentaremos que realice de nuevo  la acción deseada, volviendo a premiarle al realizarla correctamente sin protestar.
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  4. Evaluar los factores de estrés para el perro y reducir o eliminar el mayor número posible de ellos. Por ejemplo, si nuestro perro no está acostumbrado a los extraños, deberíamos protegerlo de la exposición a los mismos e ir introduciendo gente nueva en su entorno poco a poco, sin pasar el límite del estrés. Del mismo modo ruidos, electrodomésticos, tormentas, o incluso discusiones domésticas pueden ser el desencadenante de una situación estresante para nuestro amigo con la consiguiente respuesta por su parte.
    Tengamos en cuenta que el estrés causa agresión, y los factores de estrés son acumulativos. Esto quiere decir que no es sólo el estímulo inmediato lo que causa el gruñido, pero una combinación de varios factores estresantes que nuestro perro ha experimentado en los últimos días explica por qué puede gruñir en el día de hoy por un motivo, pero no haberlo hecho la semana pasada por exactamente lo mismo. Cuantos más factores de estrés se puedan eliminar en general, menos probable será una reacción indeseada por parte de nuestro amigo.
  5. Programa de modificación conducta. El objetivo es utilizar, siempre bajo supervisión de un profesional, un contra-acondicionamiento y desensibilización. Siempre es, como decimos, imprescindible un profesional cualificado para modificar su comportamiento y guiarnos en ese proceso, en caso de ser necesario.

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2 comentarios en “5 puntos a seguir si tu perro te gruñe

  1. Hola, buenos días,

    Don lleva conmigo tres años, hemos tenido que cambiar de domicilio y creo le está costando la adaptación ya que come menos –aproximadamente la mitad de su ración-.

    1. No se queda solo en casa pues mi madre está con él. (También esto es una novedad)
    2. Anteriormente vivíamos en un pueblo pero en los paseos por la ciudad –dos horas al día, una por la mañana y otra por la tarde- no le noto asustado. ¿Puede ser que identifique la comida con mi partida al trabajo? Por la tarde come mejor.
    3. El alimento húmedo sí que lo come. ¿Le alimento durante un tiempo con húmedo y luego progresivamente le voy pasando a su pienso habitual?
    4. ¿Puede ser que este segundo cambio le recuerde el primero? era un cachorro de tres meses y le separaron de la persona que le acogió. Sigue sin tolerar el amplio maletero del coche ya que realizó un viaje Valencia-Vitoria por Seur en un transportín.

    Gracias por prestarme atención y si fuese posible por vuestras indicaciones ya que tanto mi madre como yo, estamos preocupadas por el bienestar de Don.

    Saludos, Miriam

    1. Hola Miriam,
      En primer lugar, agradecerte tu interés en nuestro Blog. Una mudanza suele ser un factor de estrés para muchos perros: tienen que acostumbrarse a un nuevo entorno, a un nuevo hogar, nuevos ruidos, y les puede llevar un tiempo familiarizarse con todo ello y sentirse seguros. Es aconsejable que mantengas las rutinas a las que Don está acostumbrado y con las que esté confortable. Es posible que se sienta ansioso si percibe que te vas a ir a trabajar, aunque se quede acompañado por tu madre, y por ello no desee comer en ese momento. Si este problema persiste, es aconsejable que consultes con un especialista en comportamiento canino, ya que podría tratarse de ansiedad por separación. Este profesional te puede ayudar.

      Si deseas realizar una transición alimentaria, de un alimento húmedo a un pienso seco, efectivamente, debes hacerlo tal como indicas: de manera progresiva. Así minimizas los riesgos de que presente algún trastorno gastrointestinal.

      Esperamos haberte ayudado y deseamos que muy pronto Don esté ya perfectamente adaptado a su nuevo hogar, y vosotras no estéis preocupadas.

      Un saludo muy cordial.

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