Educar al cachorro a hacer pis en su sitio

Una de las circunstancias que más interés despierta en los nuevos propietarios de cachorros es cómo acostumbrarlo a que siempre haga sus necesidades  en un lugar concreto, una vez que el pequeño llega a casa. No es una tarea difícil aunque sí exige dedicación y constancia por nuestra parte en los primeros días. Con paciencia y manteniendo estas rutinas se puede conseguir antes de lo que crees.

Tres reglas de oro para el éxito

Hacia el mes y medio o dos meses, los cachorros van desarrollando su preferencia a orinar y defecar sobre una superficie concreta; generalmente se colocan periódicos o empapadores, para que se acostumbren a hacerlo encima de ellos.

1. Regañar al cachorro cuando haga pis o caca fuera del lugar indicado, pero solo y exclusivamente en el momento del “delito”, si lo hacemos más tarde nunca lo asociará a un comportamiento inadecuado. Con decirle firmemente “No” o “Ahí no”, es suficiente. A continuación, limpiar e ignorarle.

2. Felicitarlo con caricias, elogios o algún premio siempre que lo haga en el lugar que hemos designado para ello.

3. Desterrar completamente la vieja creencia de que enseñándole su propia defecación y acercándosela a su hocico bruscamente el cachorro va a aprender algo. No solo es un comportamiento inaceptable hacia él, sino que además no sirve absolutamente de nada, solo para atemorizarle. Jamás hay que castigarle, ya que puede entender que hacer sus necesidades en nuestra presencia representará un momento de tensión para él y eso es muy negativo para su aprendizaje futuro, en todos los aspectos.

El entrenamiento con el empapador


Existen diferentes formas para educar a los cachorros en este higiénico. Una opción práctica es enseñarles orinar sobre un empapador o en una bandeja WC especial para perros. Hay que situarlos en la zona donde observemos que el cachorro va espontáneamente a hacer sus necesidades con mayor frecuencia, si colocamos en ese preciso lugar el empapador o la bandeja nos resultará bastante fácil que el cachorro se coloque encima de una forma natural y haga allí “sus cosas”. Hay que tener en cuenta que los perros suelen orinar y defecar siempre en el mismo lugar, gracias a esta costumbre el aprendizaje es más fácil para el. Además, suele ser siempre lejos del lugar en el que comen o duermen.

Retiraremos el empapador sucio cada vez que sea necesario, y mantendremos ese sitio bien limpio, preferentemente sin utilizar lejía ni amoniaco para su limpieza.

Si lo hace en otro sitio

Si estamos con él, tan pronto como notemos los primeras “pistas” de que quiere hacer sus necesidades fuera del espacio correcto, debemos hacerle entender que eso no está bien  y llevarlo rápidamente al empapador para que finalice allí su “tarea”: una vez que lo haga correctamente no olvidéis, elogiarlo y premiarlo para que sepa que lo ha hecho correctamente, de esta forma el cachorrito usará el empapador siempre que le resulte necesario, de día y de noche.

Respetar los horarios

Si por cualquier circunstancia deseamos intentar que haga sus necesidades no solo en el lugar que queremos sino que también se vaya acostumbrando a unos horarios concretos, tendremos que llevarlo allí en cuanto despierte por la mañana, de su siesta, o antes de ir a dormir por la  noche. Como su tránsito intestinal es rápido, podemos prever que entre los cinco y treinta minutos después de la comida posiblemente querrá defecar. Para controlar la orina hay que “emplearse a fondo” ya que los cachorros suelen hacer pis numerosas veces a lo largo del día, sobre todo cuando son muy pequeños. A medida que crecen, tienen más capacidad de espaciar los tiempos de la micción.

Ir tomando nota de estos horarios nos ayudará cuando llegue el momento de programas sus salidas a la calle.

La educación en la calle

Conforme nuestro cachorro se vaya haciendo mayor, debemos acostumbrarlo del mismo modo a hacer sus necesidades fuera de casa durante sus paseos diarios. También lo felicitaremos efusivamente cuando lo haga en el lugar correcto y le diremos “no” cuando no sea así.

Si se hace correctamente, el aprendizaje del cachorro y su entrenamiento no  debe ser algo estresante, la mayoría de los cachorros aprenden muy rápido, en unos pocos días. El único secreto es mantener una rutina precisa de horarios y permanecer atentos a su comportamiento en estas primeras semanas ¡y un poco de calma y paciencia!

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