Todo sobre el celo de tu perra

Por lo general, las perras tienen su primer celo entre los siete y los catorce meses y el intervalo entre celos suele ser de seis meses, aunque este episodio fisiológico no es «matemático» debido a variaciones individuales y otros factores influyentes como como raza, peso, estado nutricional, manejo y medio ambiente, genética o enfermedades. En las razas de tamaño pequeño, como son generalmente más precoces, se producirá antes que en las razas de mayor tamaño.

Las fases del celo en la perra

Normalmente el ciclo se sucede cada seis meses, por lo que lo normal es presentar dos al año (uno en otoño y otro en primavera) con variaciones entre cada hembra. El ciclo reproductivo de las perras se llama ciclo estral y consta de cuatro fases: proestro, estro, diestro y anestro.

1.El proestro: el inicio del ciclo

Al inicio del ciclo estral, en la fase llamada proestro, la perra atrae a los machos pero todavía no es receptiva a ellos. Observaremos la presencia de un flujo vaginal sanguinolento, de origen uterino, y la vulva se presenta agrandada y edematosa (hinchada). Durante esta fase se produce un aumento de estrógenos ováricos.

Existe la creencia popular de que este flujo vaginal sanguinolento, que las perras presentan antes del celo, es análogo a la menstruación en las mujeres pero en realidad no tiene nada que ver. Este sangrado se produce por el aumento de irrigación del útero, que sucede antes de la fase de estro o celo propiamente dicho, y no tiene nada que ver con la menstruación humana.

Esta fase tiene una duración variable, pudiendo durar desde solo tres días a cerca de tres semanas, depende de cada perra, aunque en general la media de duración de ocho a nueve días.

2.El estro o celo: el momento realmente fértil de la perra

Tras el proestro llega la siguiente fase del ciclo llamada estro, popularmente conocida como celo.

Ahora el flujo vaginal disminuye y el edema vulvar es mayor (la hinzachón). Cuando las concentraciones de estrógenos disminuyen, y aumentan las de progesterona, la perra muestra un comportamiento receptivo al macho. Este es el momento fértil, lo que permite la cría. Esta fase suele durar entre nueve y diez días de media. Cuando la hembra rechaza al macho nuevamente se considera que esta etapa ha finalizado.

3.El diestro: comienzo del fin del ciclo si no hay gestación

El estro o celo es seguido por el diestro, con un promedio de duración de sesenta a ochenta días. La hembra muestra un rechazo patente a la cópula con el macho y el edema y tono vulvar disminuyen. Si la hembra resultase preñada, se pasaría a la gestación, en el caso de que no fuera así, se pasaría a la siguiente fase llamada anestro.

4.El anestro: el fin del ciclo hasta el siguiente

Comprende desde el final del diestro hasta el próximo proestro (el inicio del nuevo ciclo), y durante este periodo las hembras no tienen manifestaciones reproductivas.

Algunas singularidades, anomalías o trastornos más frecuentes en el celo de las perras

El «embarazo psicológico»: la pseudogestación es un fenómeno fisiológico que se produce en hembras no esterilizadas y que manifiestan, -o más bien «reproducen»-, algunos signos y síntomas de una gestación real (tanto morfológicos como de comportamiento) sin estar esperando cachorros verdaderamente. Se estima que alrededor del 60% de las hembras no esterilizadas lo pueden presentar una o más veces en su vida.

El embarazo psicológico en la perra: 3 cosas importantes

Un solo celo al año: No es inusual que una hembra sana y bien alimentada solo tenga el ciclo una vez año y no dos como sería lo normal, ya que las perras son monoéstricas estacionales, lo que significa que sólo tienen un celo en cada ciclo, pero esto no es una ciencia exacta. La aparición de un solo celo al año suele suceder habitualmente en perras de tamaño pequeño o muy pequeño, siempre hablamos de hembras sanas, bien alimentadas, con sus cuidados veterinarios adecuados y en un hogar armónico. Si es así y no presenta ninguna patología, no es algo preocupante. Sin embargo, si se producen más de dos celos al año, sí es importante consultar con el veterinario.

¿Existe la «menopausia» en las perras?: La respuesta es no. Las perras no esterilizadas presentarán ciclos durante toda su vida, aunque sí es cierto que según avanza su edad estos pueden ser más leves, irregulares o más espaciados en el tiempo.

El celo «por simpatía» en las perras: Si tienes varias hembras sin esterilizar viviendo juntas, habrás observado que no es inusual que tiendan de manera natural a «sincronizar» sus ciclos.

El celo silencioso o inaparente: Es un celo que nos puede pasar desapercibido, y que no hay que confundir con la ausencia de ciclo. La vulva no aparece muy inflada y la secreción vaginal es escasa, tampoco se presentan cambios significativos en el comportamiento.

La piometra: una infección peligrosa para tu perra.  Se trata de infección uterina producida por bacterias y caracterizada por el acúmulo de pus y secreciones en el útero de la perra, que está relacionada con trastornos en su ciclo hormonal, pudiendo ser la edad también un factor de riesgo, ya que suele presentarse con mayor frecuencia en hembras adultas o de edad avanzada.

Es una de las patologías del aparato reproductor más frecuentes en hembras que han alcanzado la madurez sexual. Puede llegar a ser muy peligrosa para la vida de tu perra si no se detecta y trata a tiempo.

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