Si le doy carne cruda a mi perro, ¿se volverá agresivo?

Uno de los mitos más oídos en la nutrición canina es que dar carne a los perros aumenta su agresividad. ¿Será eso cierto?, ¿se volverá agresivo?

Por supuesto que la dieta influye en el comportamiento animal en el sentido de que una dieta deficiente provocará  estados de letargo y decaimiento, pero nunca una agresividad por el mero hecho de alimentar al perro con carne o añadirla a su dieta.

La carne es una fuente rica en proteína. ¿Si damos entonces a nuestro perro un pienso alto en proteína se vuelve agresivo?,  ¿y nuestro gato? Como ya explicamos en otra entrada, ellos necesitan más aporte proteico que los perros. ¿Significa eso que todos los gatos son agresivos?

Los perros alimentados con carne cruda no sufren efecto alguno en su comportamiento, aunque sí en su nutrición. Como ya explicamos en una anterior entrada, por sí sola, la carne de distintas especies no puede proporcionar una nutrición completa a los perros. Es rica en proteínas pero favorece un desequilibrio nutricional en la  relación  calcio / fósforo en favor del fósforo, lo que puede alterar el metabolismo óseo.  Asimismo es muy pobre en sodio, cobre, hierro, yodo y varias vitaminas.

Estos perros conviven de igual manera con otros perros, animales, personas adultas y niños que aquellos que no consumen carne. No van a desarrollar un instinto sanguinario y cazador de repente. Debemos desacreditar este vínculo erróneo.

Es posible que nuestro perro muestre más ansiedad o un comportamiento posesivo a la hora de comer simplemente porque le guste más el sabor de la carne, pero la agresividad hacia las personas es un problema de comportamiento o temperamento, no causado por la comida.

Es muy frecuente que los perros desarrollen conductas inapropiadas de protección y defensa hacia sus dueños con los huesos grandes con algo de carne, que algunos “entendidos” recomiendan para mantener los dientes “limpios” o como aporte extra de “calcio”. El hecho de que no pueda comerlo inmediatamente y que esté tiempo mordisqueándolo es lo que desarrolla el instinto de posesión, que fácilmente desemboca en una conducta inadecuada de competencia y dominancia hacia el dueño u otros perros del hogar. Por ello, no es en absoluto recomendable dar estos huesos a los perros, lo mejor para mantenerlos entretenidos es darles un juguete.

No existe ningún estudio que demuestre la relación entre el consumo de carne cruda y la agresividad canina, o que un perro alimentado como lo haría en estado salvaje sea más peligroso que uno alimentado con una dieta completa y equilibrada a base de pienso.

La agresividad canina es, descartando la presencia de alguna enfermedad, resultado de una alteración del comportamiento, no de su alimentación. ¿Aprendería a mugir un perro al que le demos vegetales?

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