¿Qué hacer ante una picadura de avispa o de abeja?

La natural curiosidad de los perros les lleva a explorar su entorno, y a veces puede ser inevitable, sobre todo en verano, que se lleven una desagradable sorpresa si una abeja o una avispa les pica. Eso es particularmente peligroso si el temido aguijón se clava en el cuello, en el hocico o en la cara de la mascota. Esta guía de primeros auxilios te puede resultar útil en este caso de emergencia.

1. Prevención
Lo único es podemos hacer es estar atentos por si el lugar en el que nos encontramos o por el que paseamos al perro está frecuentado por estos insectos, y, como más vale prevenir – en el caso de que en nuestro lugar de vacaciones no tengamos cerca una clínica veterinaria-, es aconsejable consultar con nuestro veterinario habitual y que nos informe cuál sería el antihistamínico más recomendable, así como la dosis a administrar al perro en función de su peso, y la forma de proceder, para llevarlo en nuestro botiquín por si se produce la emergencia y hay que actuar rápido.

2. Si le pica en cualquier parte del cuerpo y no presenta reacción alérgica
Si se trata de una abeja, lo más frecuente es que deje su aguijón clavado en la herida y muera enseguida. Las avispas pueden picar más de una vez, y su picadura es especialmente dolorosa.

Si el perro no experimenta ningún tipo de reacción alérgica, la zona de la picadura se inflamará, se tornará rojiza y producirá dolor y escozor a la mascota.

En ese caso debemos:
1. Retirar el aguijón: si no somos muy hábiles, mejor no hacerlo con los dedos o con unas pinzas porque corremos el riesgo de clavarlo aún más dentro del perro y al apretarlo inoculamos todo el veneno que está en el aguijón. Retiramos el pelo del animal, y con la ayuda de una tarjeta de crédito, una cartulina, la funda de la cartera, o algo rígido que tengamos a mano, lo arrastramos delicada pero rápidamente fuera de su cuerpo.

2. Revisar y lavar la zona: muy suavemente, sin frotar, con un poco de agua y a ser posible su jabón o champú. Realizar una mezcla de bicarbonato sódico diluido en agua y aplicarlo en el área afectada ayuda también a reducir el dolor.

3. Bajar la hinchazón y calmar el dolor: aplicando un poco de hielo o una bolsa de congelados, eso sí, envueltos en un paño o toalla limpios para no “quemar” con el efecto directo del frío esa zona. Si el perro lo tolera bien, dejarlo por espacio de unos veinte minutos, eso les suele aliviar bastante.

¿Qué hacer ante una picadura de avispa o de abeja?

3. En caso de reacción alérgica: mucha atención.
Si el perro ya hubiera sufrido picaduras previamente, es posible que pueda desarrollar una reacción alérgica y el consecuente shock anafiláctico como consecuencia de la reacción de hipersensibilidad ante los componentes químicos del veneno. La inflamación que causa la picadura puede obstruir y bloquear las vías respiratorias del perro (boca, laringe, faringe y tráquea) poniendo en serio riesgo su vida y llegando a provocar asfixia, si no actuamos rápido.

Generalmente los síntomas de que se está produciendo una reacción grave incluyen nerviosismo, dificultad de respiración y por supuesto una considerable hinchazón que se extiende desde el lugar de la picadura.

En este caso la única solución es que reciba atención veterinaria lo más rápido posible.

4. Seguimiento de la picadura
Observa a tu perro una vez que ha recibido la picadura, tanto para detectar rápidamente cualquier posible reacción, como para ver la evolución de la zona de la picadura: si después de varios días la inflamación se mantiene, llévale al veterinario para estar seguro de que todo está bien. A menudo los ganglios próximos al punto de inyección del veneno se inflaman durante un tiempo, pero evolucionan de forma favorable en pocos días.

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