Perros que comen fruta

Cuando se trata de alimentar a nuestro perro lo más adecuado, como siempre hemos apuntado, es suministrarle un alimento equilibrado y de calidad, adaptado a su edad, estilo de vida y estado fisiológico. Pero a veces nos encontramos con perros a los que les gusta la fruta. ¿Es buena para ellos?

Pues bien, aunque es cierto que los cánidos salvajes ingerían frutos en su dieta habitual, bien directamente o en el contenido de las vísceras que consumían, actualmente no es común que las ingieran. Ya hemos hablado en entradas anteriores que un perro no es una persona pequeña y, por tanto, debe ser alimentado con una dieta específica para él. Pero, ¿y si le gusta la fruta?, ¿se la puedo dar?

Cierto es que las frutas son fuente de vitaminas, antioxidantes y fibra pero una dieta específica y adecuada para nuestro perro ya cubre las necesidades en estos nutrientes. No ocurre nada por darles pequeños trozos o piezas de fruta si les gusta, pero su sistema digestivo no está adaptado para comer grandes cantidades de la misma o vegetales. No olvidemos que los perros, como ya explicamos en otra ocasión, no son vegetarianos. Cantidades grandes resultarían indigestas para ellos y desequilibrarían su sistema digestivo.

Si le gusta su sabor, no pasa nada por darle manzana, plátano, naranjas, higos, fresas pero, recordemos, siempre en pequeñas cantidades y sin semillas o huesos. Además no olvidemos preguntar a nuestro veterinario, pues son, además de fuente de vitaminas y antioxidantes, fuente de calorías e hidratos de carbono que podrían no ser convenientes para nuestro amigo o que resultase ser alérgico a alguna de ellas.

Pero, lo realmente importante es saber qué frutas no se les pueden dar a nuestros perros por resultar dañinas o tóxicas. A continuación enumeramos las más comunes.

  • Uvas y pasas: en grandes cantidades pueden producir un daño renal irreversible
  • Las grosellas: al igual que uvas y pasas, pueden producir una insuficiencia renal grave. Incluso si no hemos notado síntomas pero nuestro perro las ha ingerido, debemos llevarlo al veterinario.
  • Cerezas y albaricoques: no el fruto en sí, pues podemos darles la pulpa sin problemas, pero sí las hojas o ciertas partes de las plantas por su contenido en cianuro, por lo cual debemos mantenerlos alejados de ellas y así del peligro de ingestión.
  • Aguacate: no pasa nada por una pequeño trozo o si nuestro perro nos “roba” un poquito de guacamole, pero grandes cantidades resultan dañinas por la presencia de la persina, sustancia fungicida que se encuentra en este fruto.

Por tanto, ¿puedo darle fruta a mi perro? En pequeñas cantidades, asegurándonos de que es un tipo de fruta no tóxico para él, y contando con el asesoramiento de nuestro veterinario, la respuesta es sí.

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