Las cinco claves para controlar a un perro o gato obeso

Ya hemos hablado en varias ocasiones de los peligros y riesgos para la salud que acarrea la obesidad, así como la importancia de su prevención. Pero, si mi perro o gato ya está obeso, ¿cómo lo manejo? Vamos a hablar de ello.

Como sabemos, la obesidad ocurre como consecuencia de un desequilibrio, durante un tiempo prolongado, entre la ingesta y el gasto de energía.
Cómo el peso óptimo es una cuestión bastante subjetiva, es importante valorar previamente cómo está nuestra mascota pesándolo en una báscula y consultando una tabla de condición corporal.

Condición corporal de un perro

También tenemos que tener en cuenta que, en los animales esterilizados, el cambio del metabolismo que experimentan por la disminución de las hormonas sexuales causa un sobrepeso importante. Para ellos existen dietas hipocalóricas especiales para animales castrados (sterilized) que les ayudan a mantenerse en forma.

Generalmente el propietario no se da cuenta de la situación, o la ignora, y acude a la consulta veterinaria debido a alguna de las consecuencias de dicha obesidad.

¿Cuáles son? Como ya apuntamos en anteriores entradas, pueden ser, entre otras:

-Diabetes Mellitus
-Enfermedades cardíacas y aumento de la presión arterial
-Problemas osteoarticulares
-Dificultades respiratorias
-Intolerancia al ejercicio
-Intolerancia al calor
-Disminución de la función hepática
-Aumento del riesgo quirúrgico y anestésico
-Problemas reproductivos
-Trastornos digestivos

Se establecerá un círculo vicioso, pues el animal obeso se agota con facilidad y disminuye su actividad, con lo que cada vez habrá un menor gasto de energía. Si además recibe su dieta habitual en la misma cantidad, o es una dieta no adaptada a su peso y gasto energético, se generará mayor obesidad todavía.

¿Cómo podemos manejar esta situación? Como hecho dicho cinco son las claves para ello:

1. Restricción calórica y dieta controlada por nuestro veterinario. Es un componente muy importante en un programa de pérdida de peso. En el caso de que el sobrepeso sea ligero y nuestro perro o gato esté comiendo demasiados extras o premios, simplemente con eliminarlos y restringiendo la ingesta de su pienso habitual a un 70 – 80 % de su ración actual es suficiente si además se combina con ejercicio.
En casos de sobrepeso acusado u obesidad, debemos cambiar su alimentación a una dieta especial baja en calorías o dieta “light” y seguir las recomendaciones del fabricante para conseguir reducir el peso y mantener después la condición corporal deseada.

2. Evitar tentaciones. Tanto por la parte del propietario como por la parte del animal. Una buena medida es mantenerlo apartado a la hora de las comidas.

3. Implicar a todos los miembros de la familia. Todos en casa han de ser consecuentes con la necesidad de una reducción del peso de nuestro perro o gato, y colaborar en el programa dietético impuesto por el veterinario.

4. Ejercicio. La práctica de ejercicio moderado, ya en forma de paseos o juegos ayudará a aumentar el gasto calórico.

5. Control periódico de peso

Nuestro veterinario controlará su peso de manera periódica para asegurarnos de la evolución del programa dietético e ir adaptándolo hasta alcanzar el peso deseado.
Siguiendo estos sencillos pasos, tendremos un perro o gato sano y en su peso ideal.

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