La primera noche de tu cachorro en casa

Recién llegado a casa, el cachorro se convierte en el centro de atención de toda la familia: su primera comida, sus primeros juegos contigo, sus atolondradas travesuras, sus encantadores movimientos torpones… Todo es nuevo para él y para ti. Es la primera vez para todo, el inicio de la vida que compartiréis. Uno de los momentos más inolvidables suele ser la primera noche en casa, ya sea por la emoción de tenerlo junto a ti ¡o por que no podrás pegar ojo! Si estás preparado, todo será más fácil para ambos.

La llegada a casa de tu cachorro

Antes de llegar a casa, tu cachorro vivía en otro lugar, con el que estaba completamente familiarizado: conocía esos olores, los ruidos y las personas que le cuidaban. Junto a su madre y hermanos se sentía protegido desde que nació, gozaba de una compañía conocida y en la que confiaba. Tenía unas rutinas, horarios y compañeros de juegos que ahora han cambiado; no todos los cachorros reaccionan igual (también depende de la edad), pero para casi el cien por cien de ellos esta primera noche suele ser un momento estresante, ya que se sienten desorientados en un lugar totalmente nuevo para ellos, con personas, que aunque le dan todo su afecto y atención, aún no conocen, no hay que alarmarse, este comportamiento es totalmente común ¡y se pasa rápido!

Paciencia y tolerancia

Nuestra mejor herramienta para hacer que esta primera noche sea lo más agradable posible para el pequeño es la tolerancia, mucha paciencia y algo de sentido del humor. Afortunadamente, los cachorros tienen una gran capacidad de adaptación a nuevas situaciones, y en pocos días parecerá que ha vivido toda la vida con nosotros. También puede ser útil comunicar a tus vecinos que tienes un pequeño y nuevo habitante en casa, y que quizá en esta primera noche haya un poco más de alboroto y ruido de lo habitual en el piso. Este gesto de cortesía seguramente facilitará la comprensión de la situación y la integración social del cachorro en su nuevo vecindario.

Prepara el lugar de descanso de tu cachorro

Aunque estemos deseando que se duerma tranquilo (y nosotros también) la primera noche puede ser decisiva para futuros comportamiento del perro en casa, hay que tenerlo en cuenta para tomar algunas decisiones, por ejemplo, algunos propietarios con tal de que el pequeño no llore (no todos los cachorros lo hacen) esa primera noche, lo ponen en su propia cama a dormir con ellos, no es problema si se quiere que el cachorro duerma en la cama toda su vida, pero si no así, es recomendable no ceder a la tentación, ya que es muy probable que la segunda noche el cachorro insista tercamente en estar en la cama con su propietario ¡tienen una gran memoria!

cachorro

Hay diversas posibilidades para manejar esta situación: puedes situar su camita en un lugar desde el que puedas verlo, en tu propia habitación o cerca de ella para que el pequeño note que estás ahí, cerca él, y no sienta soledad; si quieres estar seguro de que no se desplaza por la casa de noche y pueda meterse en un “lío”, se pueden colocar su camita, sus mantas o empapadores dentro de un parque especial para cachorros, desde el que te puede ver y oler pero del que no pueda salir, así te aseguras que no deambula por un lugar que todavía no conoce.

Algunos cachorros de mayor edad pueden estar ya acostumbrados al transportín, si es así, déjaselo abierto y si quiere puede dormir en él, como en una pequeña madriguera segura.

No juegues con tu cachorro antes de dormir

Seguramente antes de apagar la luz para dormir, el cachorro habrá tenido una buena sesión de juegos y habrá estado danzando a sus anchas por la casa, eso está bien, por que así estará cansadito. Asegúrate de que ha tomado su ración correspondiente de alimento y se “va a la cama” satisfecho, igualmente es importante que tenga acceso al agua durante la noche.

Justo antes de que el cachorro se acueste

Observa si ha hecho sus necesidades antes de acostarse, aunque seguramente durante la noche querrá hacer y hará más: los cachorros no controlan sus necesidades como los adultos y orinan y defecan más frecuentemente.

Los perros son “intuitivos” desde muy pequeños, y notan los “ritmos” de la casa, por eso es importante que antes de dormir todo se vaya quedando en calma, no es el momento de excitarlo con juegos, carreras o visitas, hay que favorecer que poco a poco se vaya relajando para poder descansar más tranquilo.

Si tu cachorro llora por la noche

Llegó el momento, apagamos la luz y pueden surgir diversas reacciones: si llora o gimotea, procura no ceder a su reclamo de atención, ¡hay que ser fuertes, aunque nos cueste!

Se pueden susurrar unas palabras como “estoy aquí”, “duerme” o mejor, ignorarle (siempre comprobando de un vistazo que todo va bien), pero sin cogerlo en brazos. Si los lloros van en aumento y se convierten en ladridos, es importante decirle ¡no! y continuar ignorándolo.

Generalmente, al poco rato y viendo que no consiguen su objetivo se duermen tranquilamente.

Colocarle juguetes de peluche en su camita o parque le ayudará a sentirse acompañado, y como sus horarios no son todavía los de un adulto, si quiere ponerse a jugar a las tres de la mañana, puede hacerlo con esos juguetes.

Asegurarse de que dispone de un lugar para hacer sus necesidades durante la noche: un empapador o periódicos, a los que puede ir cuando lo necesite, y es posible que debas acompañarlo y llevarlo a que haga sus necesidades ahí, si ves que está desorientado y no sabe muy bien dónde hacerlo.

Pasada esta noche, en la que es frecuente que los propietarios duerman muy poco, pendientes de su cachorrito, la siguiente será mucho más fácil, y enseguida todo irá perfectamente.

Con el tiempo, recordaremos estos primeros instantes con nostalgia y ternura, ¡y no nos acordaremos de que no pudimos descansar!

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