La intoxicación por vitamina A en los gatos

Hemos hablado en más ocasiones del peligro de la suplementación. ¿Por qué lo hacemos?, ¿pueden resultar tóxicas las vitaminas? Pues sí, en el caso de las vitaminas liposolubles, la alimentación con excesivas cantidades puede resultar peligrosa, en concreto refiriéndonos a la vitamina A y a los gatos.

Gracias a la existencia de dietas comerciales, que cubren todas las necesidades nutricionales de los gatos, no es ya una práctica habitual la alimentación con comida casera. Sin embargo algunos propietarios alimentan a sus mininos, por ser carnívoros, con una dieta casera compuesta por hígado, leche o lácteos. Este tipo de alimentación, además de no ser equilibrada, presenta un exceso de vitamina A que puede producir toxicidad. Del mismo modo, aunque nuestro gato consuma pienso si se le suplementa con hígado o aceites de hígado de pescado, ricos en esta vitamina liposoluble, corremos el riesgo de provocar igualmente una toxicosis con el paso de los años.

En el caso concreto de los gatos, un exceso de vitamina A influye sobre la remodelación ósea, provocando un crecimiento óseo anómalo en la zona cervical y en los huesos largos de las extremidades anteriores. El resultado es una espondilosis vertebral deformante (fusión de los cuerpos vertebrales), calcificaciones en las articulaciones de las patas delanteras y en las inserciones musculares. Con el paso del tiempo, aparecen el dolor y la dificultad de movimientos.

Observaremos en nuestro gato falta de apetito, pérdida de peso, falta de actividad y reticencia al movimiento. Presentará un mal aspecto por falta de aseo y adoptará posturas poco habituales para evitar la flexión y movimiento del cuello, así como el apoyo de las extremidades anteriores, pues le produce dolor.

El principal tratamiento de la intoxicación por vitamina A consiste en suprimir la ingesta excesiva de la misma, sustituyendo la dieta anterior por un alimento equilibrado formulado con la cantidad adecuada de vitamina A. Será necesario el tratamiento veterinario de las lesiones óseas, pues su recuperación puede ser incompleta.

De nuevo recordamos los peligros de suplementar la alimentación de nuestras mascotas. Una alimentación adaptada y equilibrada es lo más seguro para ellas, sin riesgos para su salud.

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