El perro San Bernardo: orígenes, características y carácter

Los orígenes de esta raza, protectora y cariñosa, son muy antiguos. Está incluida en el grupo 2, sección 2, molosoides tipo montaña en la clasificación de la FCI.
Fue criado por monjes suizos, sobre sus orígenes hay varias teorías, pero ninguna de ellas es totalmente fundada, posiblemente se cruzara al antiguo Mastín de los Alpes con grandes boyeros suizos. En el hospicio fundado por dichos monjes en el siglo XI, en el Gran Monte St. Bernhard, se criaron estos perros y existe documentación al respecto desde el siglo XVII. Eran utilizados básicamente como perros de salvamento y rescate de viajeros perdidos en la niebla y la nieve.
En el año 1884 se fundó el «Schweizerische St. Bernhardsclub» (Club Suizo del perro de San Bernardo) en Basilea. En 1887 se reconoció oficialmente como raza suiza y desde entonces es la “raza nacional” de este país.
El San Bernardo es un perro amable y bondadoso, pero con carácter. Es tranquilo con los niños y protector con sus propietarios y su territorio. Debemos vigilar sus relaciones con otros perros, pues los machos, sobre todo, tienden a ser dominantes. Necesita espacio para ejercitarse, debido a que es un perro de gran tamaño.
Son perros de grandes dimensiones, los machos deben alcanzar como mínimo 70 cm de altura a la cruz y las hembras 65 cm. Su peso medio oscila entre los 60 y 90 kg y son vigorosos, robustos y musculosos con una imponente cabeza. Su capa ha de ser blanca y amarillo castaño o blanca y roja. Existen dos variedades: la variedad de pelo corto y la de pelo largo, aunque originariamente el San Bernardo era de pelo corto.
Existen varios puntos de atención a tener en cuenta en cuanto a la salud de esta raza. Son propensos a sufrir dilatación-torsión gástrica, favorecido por su gran tamaño y profundidad de tórax. La mejor prevención es no alimentar con grandes cantidades de comida y no someter al perro a ejercicio inmediatamente después de comer.
Como todas las razas grandes y robustas, el San Bernardo puede padecer alteraciones osteoarticulares y displasia de cadera. Una selección genética cuidadosa, mantener al animal en su peso adecuado y el ejercicio moderado son claves para su buena calidad de vida.
Alteraciones oculares como ectropión –eversión del párpado hacia afuera, con lo que el ojo queda al descubierto– y entropión –inversión del párpado hacia dentro– son también de frecuente aparición en el San Bernardo, sobre todo en ejemplares con exceso de piel y excesivamente molosos.
En España sus criadores se agrupan en el Club Español del Perro San Bernardo –www.cepsb.com– cuyo objetivo es preservar el estándar y la funcionalidad de la raza y lograr un morfotipo ágil, vigoroso y resistente, que se aleje de la errónea y extendida creencia de que el San Bernardo es un gigante torpe, grueso y patoso. La cría con ejemplares “exagerados” ha sido la causa de la aparición de las antes mencionadas patologías articulares y oculares relacionadas con una estructura demasiado pesada.
Para conocer más sobre esta apasionante raza, puedes consultar su estándar en la página web de la FCI:
www.fci.be/uploaded_files/061-st%20bernard_sp.doc

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