El calcio en la dieta de cachorros y perros adultos. ¿Aliado o enemigo?

Hace algunos años existía una tendencia a la suplementación rutinaria con preparados de calcio tanto a cachorros, sobre todo a los de razas grandes, como a perros adultos en ciertas circunstancias puntuales a lo largo de su vida. Hoy sabemos que, no solo no es necesario suplementar una dieta equilibrada sino que, un exceso de calcio puede dar lugar a la deficiencia de otros minerales y provocar serios problemas en la salud de los perros.

Algunos criadores insisten en administrar calcio vía oral a cachorros de razas con orejas erectas para favorecer su alzado en edad temprana. Esto está muy extendido, pero carece de justificación científica alguna, ya que el cartílago auricular carece de matriz ósea y no tiene la menor influencia en la posición de las orejas. Algunos cachorros de razas como el pastor alemán, que ya han levantado sus pabellones auriculares a la temprana edad de tres meses, a menudo sufren luego caídas recurrentes de una u otra oreja alrededor de los cuatro meses. Esto suele ser debido a la irritación de determinadas fibras nerviosas que sucede durante el cambio de dentición. Como se trata de una circunstancia pasajera, que siempre se revierte favorablemente a la edad de 5 o 6 meses, el criador cree que la solución del problema se debe a los suplementos de calcio que ha administrado, cuando en realidad los suplementos no han hecho nada.

El exceso de calcio durante el crecimiento puede favorecer la aparición de trastornos esqueléticos como un crecimiento menor, articulaciones engrosadas, malos aplomos, osteocondrosis, etc.

El nivel de calcio se regula en base a su concentración en el plasma sanguíneo. Si se suplementa con este mineral, y se alcanzan niveles altos, en respuesta se segrega una hormona, la calcitonina, con el fin de normalizar esta concentración. Su acción retarda la maduración del cartílago en crecimiento y disminuye la resorción ósea. Ello provoca un engrosamiento óseo paulatino, y se pueden producir desprendimientos del cartílago inmaduro en parte de las articulaciones, sobre todo en razas grandes. Esto impide un correcto desarrollo musculoesquelético y predispone a la aparición de patologías osteoarticulares.

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Además, las dietas con cantidades elevadas de calcio pueden provocar una disminución de la absorción de zinc y cadmio, llevando a una disminución del apetito, pelo sin brillo y áspero, problemas oculares y epidérmicos.

Existen en el mercado dietas de alta calidad adecuadas para el desarrollo de los cachorros. Si son alimentados con ellas, no solo no necesitan suplementación con calcio sino que, como hemos comentado, este exceso de calcio resulta perjudicial para su salud y correcto crecimiento.

Para perras en gestación y lactación, de nuevo, es peligrosa la adición de calcio a una dieta, siempre que ésta sea completa y de buena calidad. Si es así, una alimentación equilibrada es suficiente para cubrir las necesidades de la hembra. Si aparece un exceso de calcio durante la gestación, los mecanismos de control de sus niveles plasmáticos fallarán y, prácticamente, se utilizará todo para la producción de leche, con lo que sus niveles séricos disminuirán de forma drástica. Cuando baja de un determinado nivel, aparecen temblores y convulsiones que pueden comprometer su salud.

Actualmente, no tenemos más que elegir una buena dieta equilibrada y de calidad para cubrir todas las necesidades de los cachorros en crecimiento y hembras durante la gestación y la lactación. Con ello no es necesaria ninguna suplementación que, como hemos visto, puede resultar más peligrosa que beneficiosa.

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2 comentarios en “El calcio en la dieta de cachorros y perros adultos. ¿Aliado o enemigo?

  1. Buenas noches, he comprado un pastor alemán, tiene dos mesillos y ya tiene las orejas levantadas, me gustaría que alguien me pudiera informar, si esto es así , es por algún problema….gracias

    1. Hola Diana, muchas gracias por tu comentario y por tu interés en nuestro Blog. Es completamente normal que desde esa edad hasta los seis o siete, aproximadamente y dependiendo de cada perro, las orejas vayan irguiéndose y “cayéndose” a medida que el cachorro se desarrolla, y fundamentalmente mientras se realiza el cambio de dentición. Si tu perro ya tiene las orejas erguidas no tiene porqué existir ningún problema.

      Te enviamos un saludo muy cordial y nuestra enhorabuena por tu cachorro.

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