El azúcar ¿deja ciegos a los perros?

Una de las preguntas que más frecuentemente se escuchan en las consultas veterinarias es acerca de si el suministro de dulces y azúcar a un perro le puede dejar ciego. Veamos qué hay de cierto sobre esta cuestión.

Esta es una preocupación habitual, sobre todo en propietarios de perros en un hogar con niños, pues es más fácil que las golosinas o los dulces estén al alcance del animal, o incluso se los den los propios niños.

Si un perro, de manera esporádica, toma azúcar o un dulce, no representa ningún riesgo para su salud. Hay que tener en cuenta, eso sí, y como ya hemos comentado en anteriores entradas, que ciertas sustancias contenidas en las golosinas, como el chocolate o los edulcorantes artificiales, pueden resultar tóxicos según la cantidad ingerida.

Muchas veces hemos escuchado que los perros pueden quedarse ciegos si ingieren azúcar. ¿De dónde nace esta afirmación? Del mismo modo que las personas, los perros pueden padecer diabetes. Esta enfermedad provoca que la glucosa en sangre, por problemas en su metabolismo, alcance una tasa elevada que provoque alteraciones a diversos niveles y órganos, entre ellos los ojos.

La diabetes cursa con un cuadro sintomático muy diverso, pero los signos más fácilmente apreciables son las alteraciones oculares, entre ellas la formación de cataratas, es decir, la opacificación del cristalino. Este aumenta su volumen, pues penetra agua en su interior, y aparece una desorganización de su estructura. En los casos más graves pueden aparecer también úlceras corneales e incluso puede afectar a la retina por los problemas vasculares que provocan los altos niveles de azúcar en el fondo de ojo. Todas estas alteraciones en los ojos pueden conducir rápidamente a la ceguera si el perro no es tratado de forma rutinaria con insulina y se cambia drásticamente su dieta, por supuesto siempre con control veterinario.

Los dulces o el azúcar no provocan ceguera si se administran de forma esporádica, pero sí pueden causarla cuando se los damos habitualmente, además de no ser adecuados nutricionalmente y ser causantes también de obesidad. Si queremos premiar a nuestras mascotas disponemos en el mercado de una gran variedad de snacks formulados específicamente para ellos, que les encantan y no dañan su salud, siempre que no supongan más  del 5 % de su ración diaria.

Suscríbete a nuestro blog


Suscríbete por RSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *