Contractura del músculo infraespinoso, un problema en el hombro del perro deportista

La temporada de deporte se inicia y es importante que conozcamos a qué lesiones nos podemos enfrentar y cómo reconocerlas. Son especialmente importantes e insidiosas las que afectan al hombro, pues además pueden comprometer seriamente la vida deportiva de nuestro perro si no se diagnostican y tratan correctamente.

Ya hemos hablado en una entrada anterior de la tenosinovitis bicipital. Al ser el hombro una estructura tan compleja en cuanto a miología, agruparemos las condiciones más comunes que puedan ocurrir a un perro de deporte.

El músculo infraespinoso, que se localiza por debajo de la espina de la escápula, se ocupa de estabilizar, flexionar y extender el hombro. Asimismo realiza el movimiento de rotación lateral.

Los saltos, carreras, sobrecargas y movimientos repetitivos pueden dañar su tendón. Esto puede resultar en una mineralización y dañar también tendones de músculos adyacentes, como el bíceps, redondo menor y supraespinoso, debido a la inflamación que se produce.

Sus síntomas son muy característicos. Se produce una cojera aguda que remite tras un par de semanas y responde parcialmente a los antiinflamatorios. Días después, la fase de dolor da lugar a la fase de contractura. En este momento, la exploración no resulta dolorosa, y rápidamente aparecerá una atrofia muscular que puede afectar también a otros músculos como el supraespinoso o el deltoides.

El perro comenzará a desarrollar un paso anómalo. Lleva el hombro “en bloque”, sin moverlo y en abducción (rotado hacia fuera) y el brazo y el carpo aparecen rotados lateralmente. Al caminar parece como si “remase”.

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Es sumamente importante acudir cuanto antes a un especialista y comenzar el tratamiento en la fase aguda o subaguda, para lo cual resulta efectiva la rehabilitación y fisioterapia antes de la instauración de la fase de contractura. Nunca debemos reintroducir a nuestro perro a la actividad deportiva hasta una completa recuperación, y, en el caso de este músculo en concreto, es conveniente realizar revisiones periódicas para asegurarnos de que no existen recaídas.

En el caso del fracaso, cronicidad o tardanza en comenzar un tratamiento conservador, se recurrirá a la opción quirúrgica, con resultados variables y que significa el final de la vida deportiva de nuestro amigo.

Es, por tanto importantísima la prevención mediante calentamiento y estiramientos, y acudir a un especialista ante la mínima señal de alarma.

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