Cómo evitar que mi perro salte sobre mí al saludarme

Los cachorros y perros jóvenes suelen saltar sobre nosotros al saludarnos o cuando están contentos. Es un comportamiento natural en ellos, pero puede llegar a ser molesto o peligroso si se trata de un perro grande que nos pueda tirar o hacer perder el equilibrio. ¿Cómo podemos corregirlo?

Nosotros  somos más altos que nuestros perros. Cuando ellos se encuentran se olfatean la cara, por eso les gusta hacer lo mismo cuando nos saludan. En un sentido de comportamiento natural es perfectamente lógico que los perros salten sobre nosotros para tratar de llegar a nuestra cara y llamar nuestra atención, olfatearnos o lamernos.

¿Qué hacemos cuando se convierte en un problema?

La clave para enseñar a nuestro perro a no saltar sobre nosotros es interactuar con él solamente cuando sus cuatro patas estén sobre el suelo. Cuando nos saluda, su objetivo es conseguir nuestra atención y que lo acariciemos  o toquemos. Sabiendo esto, debemos enseñarle  qué debe hacer para ganar nuestra recompensa. Dos recomendaciones:

  • No le prestemos atención y mantengamos las manos lejos de nuestro perro, a no ser que sus patas delanteras estén en el suelo.

 

  • Inmediatamente recompensarle y acariciarle cuando esté tranquilo y sin saltar.

Por ejemplo, si al entrar en casa salta sobre nosotros debemos ignorarlo. Si persiste, le daremos la espalda. Entonces tendrá caminar normalmente para seguirnos. En el instante en que sus patas delanteras toquen el suelo, con calma, le acariciaremos y recompensaremos con unas palabras con las que se sienta premiado. Si salta de nuevo,  haremos  caso omiso hasta que esté tranquilo una vez más y, en ese momento, le acariciaremos. De esta manera sabrá cómo tiene que actuar para conseguir nuestra atención. Manteniendo nuestra actitud firmemente, nuestro perro  pronto llegará a establecer una conexión entre su comportamiento y nuestra recompensa.

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3 ejercicios de entrenamiento

Es importante enseñar a nuestro perro lo que queremos que haga. Por ejemplo, podemos enseñarlo a sentarse o estar de pie para saludar a la gente en lugar de saltar sobre ellos. Los siguientes ejercicios pueden resultar de gran ayuda:

  1. Cuando nuestro perro comienza a saltar, es importante estar quieto, mirar hacia delante, no al perro, y apartarnos si quiere contactarnos con sus patas. Con calma esperar a que deje de saltar. Cuando sus patas delanteras toquen el suelo, buscar un momento de calma y acariciarlo.

 

  1. Cuando el perro comienza a saltar, estar quieto, mirar hacia delante, decir no y girarnos. Cuando esté quieto, ordenarle que se siente, arrodillarnos y acariciarlo a su altura.

 

  1. Si estamos entrando en una habitación y nuestro perro comienza a saltar, volveremos al exterior y cerraremos la puerta detrás de nosotros,  dejándola un poco abierta. A través de la rendija de la puerta, le ordenaremos que se siente. Cuando lo haga,  tranquilamente,  caminaremos de regreso, nos arrodillaremos y lo acariciaremos.

 

Una vez que nuestro amigo ha aprendido a saludarnos, repetiremos las mismas normas con amigos o visitantes, para que generalice este nuevo comportamiento.

Debido a su extrema emoción al vernos, a  algunos perros les resulta más fácil fijar su atención en un juguete que sentarse. Si esto sucede con nuestro  perro, tengamos un juguete cerca de la puerta principal. Cuando lleguemos a casa, abriremos la puerta y dirigiremos inmediatamente la atención del perro hacia el juguete. Haremos lo mismo cuando vengan visitantes a casa.

Normalmente, este entrenamiento solo requiere paciencia y perseverancia por nuestra parte, pero si nuestro perro es especialmente nervioso o complicado, no dudemos en recurrir a un  profesional para que nos ayude.

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