Cómo cuidar las almohadillas de mi perro durante el invierno

La exposición al aire seco del invierno frío, la lluvia, aguanieve y nieve puede causar grietas y daños, descamación de la piel o incluso heridas en las almohadillas de las patas de nuestro perro. Con estos consejos esperamos poder ayudarte a preservarlas sanas y fuertes.

1-Entrenamiento gradual: no son necesarios productos que para endurecer las almohadillas plantares, que son tan populares. Lo más efectivo, lógico y natural es la adaptación natural, es decir, un entrenamiento gradual, sobre diferentes superficies, con lo que estas irán adquiriendo la consistencia y grosor adecuado poco a poco.
2-Cuidado a los cambios drásticos de temperatura: si repetidamente se pasa del frio al calor puede aparecer descamación y picazón, sobre todo si las almohadillas están húmedas o mojadas. Debemos secarlas cuidadosamente, insistiendo en los espacios interdigitales.
3-Recorte del pelo largo: recortaremos el pelo largo para minimizar la adhesión de hielo o cuerpos extraños. Es esta una forma también de favorecer la higiene plantar.
4-Adecuado recorte de uñas: muy importante. Si las uñas están demasiado largas, afectan a la pisada del perro, alterando la carga y favoreciendo lesiones plantares o incluso la rotura de las mismas, lo cual es muy doloroso y puede desembocar en una infección.
5-Botines o booties: de neopreno o teflón, para resguardar las almohadillas del efecto abrasivo de la nieve. Debemos ajustarlas alrededor del carpo y tarso de manera adecuada, es decir, garantizando una correcta sujeción pero no demasiado apretados. Una vez terminado el entrenamiento, debemos retirarlos inmediatamente para que no se produzcan edemas por compresión.

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6-Hidratación: antes de salir y después del entrenamiento, la aplicación de un producto hidratante específico, a ser posible con zinc, previene y trata las almohadillas agrietadas. No debemos olvidar esta parte tan importante en su cuidado.
7-Cuidado de heridas: si nuestro perro presenta algún tipo de herida o grieta abierta en sus almohadillas, nunca saldremos a entrenar con él hasta su total recuperación. Además de correr un alto riesgo de infección y hacerle innecesariamente, debemos tener en cuenta que tratará de redistribuir el peso para evitar un apoyo completo y ello le puede llevar a sufrir lesiones por compensación o sobrecarga en la extremidad contralateral.

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